Traducción de japonés, de documentos que se trabajan.
Contratos, manuales técnicos, especificaciones y correspondencia con matriz. Japonés, español e inglés, en los tres sentidos. Traduce alguien que esa misma semana estuvo en el piso de planta oyendo esos términos en voz alta.
Lo que no hago, primero.
Para que no pierdas el viaje, y porque prefiero decírtelo yo antes de que lo descubras en una ventanilla.
No hago traducción oficial ni perital. En México, el documento que se presenta ante una autoridad, un juzgado, un registro o un trámite migratorio, lo tiene que traducir un perito traductor autorizado por el Poder Judicial, que exige título profesional, cédula y certificado oficial de capacidad. Yo no soy perito y no lo voy a aparentar.
Si tu documento va a una autoridad, pide la lista de peritos del Poder Judicial del Estado de Baja California y busca ahí. Te vas a ahorrar una vuelta.
Requisitos consultados en la convocatoria de peritos del Poder Judicial del Estado de Baja California, peritos.pjbc.gob.mx, el 5 de octubre de 2026.
Lo que sí traduzco.
Documento de trabajo: el que alguien va a usar para decidir, para fabricar o para firmar un trato.
| Documento | Por qué importa quién lo traduce |
|---|---|
| Contratos y acuerdos | El que firmas con tu socio o tu proveedor japonés. Donde una cláusula mal entendida cuesta el año. |
| Manual técnico y especificación | Vocabulario de manufactura, calidad y mantenimiento. Lo que la planta usa a diario. |
| Correspondencia con matriz | El correo que mandas a Japón y el que te llega. Incluida la parte que no está escrita. |
| Presentación y reporte | Lo que vas a presentar a la matriz, dicho como lo esperan allá. |
Cada documento se cotiza por lo que es, no solo por el número de palabras. Mándamelo y te doy el número cerrado. Trabajo con acuerdo de confidencialidad cuando tu empresa lo pide, y lo que me mandes se queda conmigo aunque no cerremos.
Por qué no es lo mismo que una herramienta.
Una aplicación traduce el documento. El problema es lo que el documento no dice.
En un contrato japonés, lo que te va a costar dinero rara vez está en la cláusula que te preocupa. Está en una frase de cortesía que fija una expectativa, o en un término que tu planta usa de una manera y la matriz de otra. Una herramienta te lo traduce correctamente y no te avisa.
Yo traduzco el documento y te marco esas partes. Es el mismo trabajo que hago en una junta, nada más que por escrito: decirte lo que se está dando por entendido. En 2021 el gobierno de Japón me dio el Reconocimiento del Canciller, y lo puedes comprobar antes de mandarme nada.
Preguntas que me hacen.
La primera es la que más gente necesita leer antes de escribirme.
¿Haces traducción oficial o certificada?
No, y te lo digo de entrada para que no pierdas el viaje. En México la traducción que se presenta ante una autoridad la tiene que hacer un perito traductor autorizado por el Poder Judicial, que pide título, cédula y certificado oficial. Yo no soy perito. Si tu documento va a un juzgado, a un registro o a un trámite migratorio, busca un perito de la lista del Poder Judicial de Baja California. Si es un documento de trabajo, ahí sí te sirvo.
¿Cuál es la diferencia entre lo que haces tú y lo que hace un perito?
El perito responde por la fidelidad legal del documento y lo sella. Yo respondo por que lo que dice tenga sentido en el negocio: que el término técnico sea el que usa tu planta, que la cortesía del correo tenga el nivel correcto, y que no firmes algo que en japonés decía otra cosa. Son dos trabajos distintos con el mismo nombre.
¿Cuánto cuesta?
Depende del documento, no del número de palabras nada más. Un contrato de diez páginas con términos de manufactura no es lo mismo que una carta. Mándamelo y te doy el número cerrado. Lo que me mandes se queda conmigo, firmes o no.
¿También traduces del español al japonés?
Sí, en los tres sentidos: japonés, español e inglés. La que más me piden es al japonés, para lo que se manda a matriz, porque ahí el tono importa tanto como el contenido.
¿En cuánto tiempo?
Dime la fecha que necesitas y te digo si llego. Prefiero decirte que no llego a entregarte algo apurado.
¿Manejas confidencialidad?
Sí. Firmo el acuerdo que tu empresa use, y lo que me mandes no sale de ahí.